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lunes, 27 de diciembre de 2010

Deseos

Debemos acostumbrarnos a que tenemos que inventar lo que deseamos.
Adrienne Rich


El 2010 se acaba y es inevitable hacer balance de lo que ha acontecido en el año. Quizás seas de esos a los que les cuesta hacer balance porque tu memoria es esquiva y recuerda muy bien algunas cosas, pero olvida con facilidad otras que tendrían que ser valoradas. Quizás tu forma de concebir los comienzos y finales de año sea diferente y, como yo, tus años los marque el calendario escolar y comiencen en septiembre. Lo más probable es que seas un ser humano normal y corriente que sí hace balance del año que se va y afronta con esperanza e ilusión la llegada del nuevo. O tal vez seas un ciudadano defraudado por el devenir del 2010 que afronta con pesimismo e incertidumbre un 2011 que tal vez no mejore las cosas.

En cualquier caso, los finales de año son momentos que aprovechamos para pedir deseos de forma oficial e institucionalizada. Hay quien le pide a un dios en forma de oración, hay quien mira a una estrella suspendida en el gélido firmamento de diciembre y hay quien, desde un rincón de una habitación, abrigado con una manta, pide un deseo mientras posa en su regazo una novela que le hace volar sin moverse de casa.

¿Qué hay de los deseos, una vez que se piden? ¿Cómo hacer que se cumplan? ¿Quién decide conceder nuestros deseos? ¿Quién escucha esos deseos que no le contamos a nadie?


¿Quieres que te cuente mis deseos?

13 comentarios:

Nieves LM dijo...

Cuéntanos lo que tú quieras, somos todos ojos para leerte.
Particularmente no hago balance a fin de año. Soy más bien de cuatrimestres. Besos y que se cumplan toooodos tus deseos.

Ladrón de Guevara dijo...

A mi este año me ha dejado los huesos fríos y cicatrices en el alma. He visto parejas de amigos romperse, sufrir por amores y por otras cosas por las que el hombre nunca debiese sufrir.

He visto sangrar las calles y enmudecer las conciencias. Sufrir y no hacer nada, creernos mentiras una tras otra y sonreir al que nos da la puñalada por la espalda.

Este año sin duda ha sido malo, y hace tiempo que no espero del 2011 más que, a las 23:55 del días 31 de diciembre, acuda puntualmente a su cita.

Cuídate mucho, Laura, y gracias por otro año más de entradas y reflexiones.

Laura dijo...

Gracias a ti, por tus comentarios aquí y por la poesía en tu blog. Que el año nuevo te traiga esperanza y buenas noticias. Eres muy joven y aún te quedan muchas cosas por ver, créeme (habló la abuela).
Nieves, gracias por pasar siempre a dejar tu huella que se intuye que siempre viene acompañada de una gran sonrisa.

Besos y felicidad.

Boris dijo...

todos pedimos deseos para el nuevo año,yo tuve suerte y lo que esperaba para 2010 se cumplio y es que salvo alguna cosa puntual ha sido un buen año en lo personal.
para 2011 no pido gran cosa, tan sólo seguir como ahora.

Mª Dolores dijo...

Me conformo con no perder la esperanza y la ilusión. Este es mi deseo para el 2011.
Que en el 2011 se cumplan todos tus deseos.
Un abrazo

Regina dijo...

Feliz 2011! Ahora no tenemos excusa: el año que empieza está completamente en blanco, oído cocina?

Regi

Ricardo Miñana dijo...

Muchas felicidades para este año, dale vida a tus sueños y que la crisis pase de largo.

¡¡Feliz año 2011!!

Un abrazo.

Laura dijo...

¡Feliz 2011!

Gracias por las visitas y los comentarios. Mis mejores deseos para vosotros también.

Heloise dijo...

Nuestros deseos, efectivamente, no se los contamos a nadie; los musitamos para nuestros adentros, como una oración y, en mi caso, se los encomiendo a ese Dios en el que creo, a pesar de saber que algunos, o casi todos, son factibles y se pueden cumplir si pongo de mi parte empeño, ilusión y tenacidad.
Lo que más deseo es olvidar el 2010, un año de terribles pérdidas, de esas que te dejan el alma helada, sin referentes y sin arraigos; de esas que te obligan a vivir de otra manera, sin los ausentes y sin lo perdido.
¿Cuáles son tus deseos, Laura? ¡Ojalá se cumplan todos y cada uno!
Un beso.

Horacio Holiveira dijo...

¿Qué hay de los deseos, una vez que se piden?

Se pierden, se quedan en secreto porque, si no, no se cumplen.

Buen blog. Feliz año.
Mucho gusto

Laura dijo...

Gracias Heloise por tu comentario. Comprendo el dolor por la ausencia de los que se han ido y comprendo esa sensación de desamparo con la que se convive después. Gracias spor compartirlo.

Horacio, te doy la bienvenida a mi rincón, esperando que haya sido de tu agrado lo que por aquí has visto.

Un abrazo.

Álvaro Dorian Grey dijo...

Aunque me puedo pedir muchos deseos... voy a pedir como los mayores, SALUD para todos y cada de nosotros. Lo demás... ya vendrá
Saludos y salud

Marcos dijo...

Independientemente de hacer o no balance al finalizar el año, lo que si parece cierto es que ponemos una especie de contador a cero al iniciar el siguiente año. Un contador con nuestros, deseos, ilusiones, esperanzas, etc.

Desde luego que si hay que pedir, pido lo primero salud y después...