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lunes, 28 de julio de 2008

Popurrí

Se puede decir que esta semana se cumple la llegada del ecuador del verano, la frontera entre los meses de julio y agosto, máximos eponentes de la estación estival. Tanto si disfrutas de vacaciones durante estas fechas como si no, el verano pasa por ser una época tranquila en lo que a actualidad se refiere. Los medios se llenan de noticias y artículos algo más frescos (por norma general) con lo que concluimos que, sin duda, el invierno nos da más carnaza sobre la que escribir y comentar a aquellos que mantenemos un blog aferrándonos a noticias importantes o curiosas.
Si hay algo que podamos destacar como resumen de esta primera parte veraniega es el magnífico estado de forma del que goza el deporte español. La selección de fútbol gana el Europeo, Nadal arrasa en Roland Garros y Sastre se lleva el Tour de Francia bien guardadito en su ponchera. Dos de esas tres magnas victorias se producen en suelo francés, lo cual, lejos de restarle importancia, se la aumenta y enciende nuestro patriótico orgullo de vencer en su casa a los chauvinistas organizadores.
Según el lugar que uno habite, éste estará siendo el verano más caluroso o el de peor tiempo que recuerdan sus convecinos. Ya se sabe que la memoria es uno de nuestros más engañosos recursos y, todos los veranos nos hace afirmar a los norteños que no hacía tan malo desde ni se sabe y a los del sur que no recuerdan ola de calor como la de este mes. Sin embargo, no se han registrado records ni por mucho ni por poco en lo que llevamos de estío, que para algo existen la recogidas de datos, aunque la percepción subjetiva del pueblo llano siempre haya intentado imponerse a ellos.
En política, cabe destacar el simbólico encuentro entre Zapatero y Rajoy, último intento del líder popular por dejar entrever que se nos ha vuelto más centrista, más moderadito y que está intentando mandar a Aznar y sus secuaces a freír espárragos. Para bien o para mal.
Ah, por dios. Se me olvidaba. Nuestro primer año en crisis (recesión, dificultad, o como cada cual quiera llamarlo) desde la época felipista. Si es que estos rojos no nos traen nada bueno... Aunque esto a mí me trastoca un poco. Atascos en las carreteras, destinos turísticos invadidos, colas para comprar un iPhone. ¿Dónde está la Señora Crisis? He oído que se ha ido de vacaciones y, como cotilleo os diré que creo que tiene alquilado un piso con Doña Bajada de los Precios de la Vivienda. Resultado, las dos desaparecidas.

lunes, 21 de julio de 2008

La niña mala y el pijama de rayas



Aun bajo los efectos de la espesa niebla de polvo que inunda la casa y sin poder evitar que sus huellas queden impresas por todo el suelo, La chica de la trenza pelirroja se permite hoy recomendar dos libros que se acaba de leer en los últimos días, gracias, entre otras cosas, a la desaparición momentánea del salón donde ve habitualmente televisión. ¡Benditas obras, para algo bueno están sirviendo!

Bromas aparte, mi doble recomendación va para Travesuras de la niña mala y para El niño con el pijama de rayas. Parece que ni de vacaciones me libro yo de los niños, aunque sólo sea como parte del título de los libros que leo. El primero, de Vargas Llosa, no necesita ser recomendado gracias a la más que
contrastada calidad del autor peruano. Se trata de una novela extensa que narra la historia de Ricardo, un joven peruano que se enamora de una chilenita mentirosa, con la que se va encontrando a lo largo de su vida en diferentes épocas y territorios. La historia huye de la idea romántica del amor y lo describe como algo mucho más pasional y descastado, al mismo tiempo que irresistible para el que cae en su trampa. La segunda recomendación, El niño con el pijama de rayas,de John Boyne, es completamente diferente a la primera, aunque de obligada recomendación también. Es una historia sencilla de la que no se puede adelantar absolutamente nada, como bien anuncia su autor en la sinopsis de la contraportada. Yo sólo puedo decir que lo leáis, que os va a gustar y que os va a impactar.
Sin más demora, me despido deseando que a los que no los hayáis leído y os apetezca seguir mis humildes consejos, lo disfrutéis. Los que sí habéis leído alguno de ellos, contadme vuestra opinión al respecto, si no os importa.
A todos os digo que por supuesto que este espacio es libre para hacer vuestras propias recomendaciones siempre que queráis y de paso señalar que todos vuestros comentarios son automáticamente publicados por Blogger sin pasar por ningún filtro de la editora y autora de los posts (La chica, ya sabéis). Se da por hecho que como tal, puedo eliminar aquél cuyo contenido me parezca inoportuno pero eso, hasta ahora no lo he tenido que hacer. Este es un espacio que cada día se llena más y más de gente agradable que sólo tiene ganas de entretenerse y de contar cosas, de saludar y desear un buen día, de hacerme ver que están ahí y siguen lo que escribo con más o menos interés. ¿Qué razón podría yo tener para filtrar lo que me cuenten unas personas tan maravillosas? Era algo que me apetecía contar. Nadie hasta ahora me ha dicho nada al respecto y respeto enormemente al que lo hace de cualquiera otra forma, pero era algo que quería contar y compartir con vosotros, simplemente.
Gracias una vez más por pasar por aquí, deseo de corazón al menos arrancaros una sonrisa de vez en cuando. Con eso me basta y me sobra.

jueves, 17 de julio de 2008

Pilar Manjón

Pilar Manjón(www.marcvidal.cat)

Hoy, un día aparentemente normal. Un día largo de verano en el que tu cabeza se ocupa en desear a quien más quieres que le vaya bien mañana en un día muy importante de su vida. Hoy vuelves de dar un paseo y te sientas a cenar cualquier cosa y enciendes la radio para escuchar cualquier cosa. Hoy, en Hora 25 (Cadena Ser) entrevistan a Pilar Manjón, madre de una de las víctimas de los atentados del 11 de marzo de 2004 en Madrid. Aparentemente, una entrevista más a una mujer que se ha caracterizado por su tesón, por su lucha por sacar adelante la Asociación 11-M Afectados del Terrorismo y por su inagotable sed de justicia. Aparentemente, una entrevista más de las cientos de ellas que esta señora ha tenido que realizar en los últimos cuatro años, responsabilizándose por ello de sus declaraciones, representando a miles de afectados, soportando críticas injustas, insultos, amenazas.
Yo no entiendo de leyes, ni de juicios, ni de jueces. No me aventuraré a calificar el tema de las sentencias, las de la Audiencia Nacional, las del Tribunal Supremo. Yo, como la mayoría de los que estáis leyendo esto, me informo a través de los medios. No entiendo de leyes pero sí de personas porque soy una de ellas.
Hoy, un día aparentemente normal en el que me siento y conecto la radio y escucho una entrevista normal, aparentemente, me siento pequeña ante la magnitud de ciertos acontecimientos a los que una cree que puede acostumbrarse, pero es imposible. Ante la heroicidad de personas como Pilar Manjón, ejemplo de superación y de solidaridad, aunque la acusen de simpatizar con unos u otros. Gracias a Pilar Manjón, hoy las víctimas de los brutales atentados del 11-M tienen un lugar al que acudir para ser asesorados. Un porcentaje nada pequeño de ellas son extranjeras y allí reciben un apoyo sin el cual, estarían más perdidos de lo que ya están tras pasar por tan traumática situación. Asesoramiento jurídico, social y ¿por qué no?, económico (aunque este último escasee gracias a la falta de apoyo recibida por la Comunidad de Madrid).
Y ya sé que, además, se encarga de dejar claro en cada entrevista que no fue arbitrario que los atentados se produjeran en Madrid y no en Lisboa (según palabras de Manjón). Y sé que eso es delicado y que afirmarlo es afirmar muchas cosas delicadas también. Pero es que ella es una madre, una madre herida y su herida, no la cura el tiempo. Que no se nos olvide.
Cuestiones delicadas aparte, hoy no la he oído, la he escuchado. La he escuchado decir que no perdona ni olvida nada de lo que pasó y ha estado pasando. Nada de lo que se ha dicho ni escrito. ¿Rencor? No, en mi opinión. Un gran dolor, sí, y un amplio sentido de la justicia.

Yo soy frágil como un cristal
si falta usted a esta cita, mi amor,
si el canto se llena de olvido,
si el recuerdo se va y ya no ríe conmigo.

Quizá no seamos héroes pero aún seguimos vivos
y en la crisálida su voz estallará.
Y no se quedará inmóvil al borde del camino
y hará futuro su fuerte fragilidad.

(Ismael Serrano, Fragilidad)


domingo, 13 de julio de 2008

La casita del bosque

Foto de Heather Carr, About.com


-Relato basado en hechos reales-

Abel tenía nueve años cuando sus padres y él se mudaron de su piso en la cuidad a una urbanización de adosados en el pueblo. Su padre, albañil de profesión, trabajó en persona en la construcción de la que iba a ser su morada con mucha ilusión y, aunque a Abel no le maravilló la idea, porque suponía un alejamiento de su barrio de la capital, enseguida hizo amigos en el pueblo. Unos, Manuel y Verónica, vivían justo en el chalet de enfrente y se llevaban apenas dos años de diferencia. Sus padres, católicos ortodoxos, les inculcaron una férrea educación basada en los principios del cristianismo que más tarde les diferenciarían sustancialmente de Abel, un chico de valores familiares mucho más progresistas. En la misma urbanización vivían otros tres hermanos, Jaime, Bruno y Elena, que años después se fueron a vivir a otra ciudad fomentando así la desaparición del grupo de amigos. Eran chicos nuevos en una nueva urbanización de un pueblo que comenzaba a crecer y a convertirse en una ciudad-dormitorio.


Cuando llegó el verano y los días eran cálidos y largos, los chicos empezaron a quedar juntos para recorrer los alrededores de su nuevo hábitat. Siempre venían con ellos sus hermanas que aportaban esa dosis de feminismo a la pandilla que ellos tanto rechazaban, pero que en el fondo sabían que necesitaban. Durante el verano del 93, y tras un arduo reconocimiento del terreno, decidieron, sin ser muy conscientes de su objetivo final, construirse una caseta en el bosque. Emilio, un chico que también vivía en el pueblo, aunque no en la misma urbanización, decidió unirse a la expedición después de pasarse varias semanas espiando lo que el grupito hacía en sus idas y venidas al rincón secreto.

Lo que empezó siendo un juego de niños, acabó convirtiéndose en un refugio de adolescentes que en el que se forjaron amistades que nunca serán olvidadas por quienes lo construyeron y, de alguna manera lo habitaron. Para poner en pie la casa, limpiaron el terreno de zarzas y ortigas. Crearon un techo para los días de lluvia y un suelo que pronto fue cubierto por una manta a modo de alfombra y un colchón, que junto con un banco de madera, hacían las veces de sofá y butacón.
Tal fue el empeño de los muchachos que la casa llegó a tener un porche de entrada con su verja y su candado, así como paredes de ladrillo y hormigón que ellos mismos "obtuvieron" de los restos de las obras de urbanizaciones que poco a poco iban asentándose en la zona.

Aquel verano se les pasó muy rápido y los días, aunque eran largos, se les antojaban demasiado cortos para disfrutar de su rincón, para inventarse un nuevo compartimento, para adornarlo y ponerlo a su gusto. Para sentarse a charlar todos juntos los días en que los goterones de lluvia sonaban en el techo y, orgullosos, sentían que le habían ganado la batalla al lluvioso tiempo del norte. El verano acabó y la casita del bosque quedaba cerrada entre semana. Abel volvía a su escuela en el barrio, volviendo a los orígenes de la ciudad de la que se había alejado. Volvía a ver a los viejos amigos y disfrutaba de las escapadas a las máquinas recreativas y de las deliciosas comidas que su abuela le preparaba y de las partidas de dominó con su abuelo, mientras sus padres terminaban de trabajar y le recogían para volver a casa. Pero los días ya eran cortos y oscuros y la casa sólo se abría los fines de semana. Allí confluían de nuevo todos, Emilio, Manuel y Vero, Jaime con sus hermanos Bruno y Elena y, por supuesto, Abel.

La casita del bosque sobrevivió algún tiempo de fines de semana, de arreglos, de mantenimiento y de vigilancia para que nadie la descubriera y se la robara, de veranos sin fin en los que los niños que la construyeron se iban haciendo mayores, se matriculaban en el instituto, comenzaban a salir los fines de semana.

Ahora, en el año 2008, los que no conocimos la casa la vemos reflejada en los ojos de quienes la levantaron y mantuvieron. El rincón secreto, del que no pienso revelar su ubicación por motivos obvios, ha sido devorado por las zarzas y no se puede acceder a la entrada porque está vallado por el dueño de la finca colindante. Sin embargo, y pese a tanto deterioro, la casa aun deja asomar una barra metálica oxidada y medio rota que en su día fue la verja de entrada a la finca donde los nuevos chicos de la urbanización Campo Castillo trabajaron y disfrutaron, rieron y lloraron, pero, sobre todo, crecieron y maduraron.


miércoles, 9 de julio de 2008

Premio Dardo




Hoy mi publicación es fruto de la casualidad. De hecho me disponía a poner un cartel de "Cerrado por obras" ya que tengo obras en mi casa y el ordenador está destartalado y cubierto por unas sábanas para que no le entre polvillo de obra, de ése que te deja la casa como los chorros del oro y las manos tersas y suaves después de limpiarlo. También es esa la razón de que últimamente no os haya visitado mucho a los blogueros y quería pedir disculpas y reconocer que estoy enganchada a este mundillo como nunca creí estar ...os echo mucho de menos.
Sin embargo, hoy he tenido la fortuna de entrar momentáneamente desde un ordenador prestado y llevarme la alegría de haber recibido un premio por parte de Javi. Mi costumbre para con los premios (los dos que he recibido y que me tienen encantada) es ponerlos en la columna derecha de mi blog y dedicárselos a todo el mundo. Pero como todo ha sido muy rápido y muy sorpresivo y, además, no tengo nada sobre lo que escribir porque, insisto, estoy "Cerrada por obras", lo publico aquí y os adjunto la explicación del premio que, la verdad, está interesante.

"El premio Dardo 2008 se dan a los bloggers que plasman unos ciertos valores en su blog, transmitiendo movimientos literarios, culturales o éticos y demostrando su valía como personas con el día a día a través de los artículos que escribe en su blog. La calidad de los textos y su claridad también cuentan para facilitar la comprensión de los lectores, así como la selección de noticias, interesantes y que se alejan del montón.Una vez que un blogger recibe este premio tiene la posibilidad de tomar el testigo como "jurado" y conceder, a su vez, el premio a los blogs que considere aptos y que se encuadran con la intención del premio."
También por primera vez os enlazaré los blogs a los que yo otorgo el premio. Ahí van:

Cecilia: si esto va de calidad de textos y de transmisión de valores culturales, Cecilia lo merece como la que más.
Ricard: por lo curioso de sus temáticas, resulta de lo más entretenido y enriquecedor leerlo.
Felipe: variado en sus estilos, Felipe ofrece desde denuncias de temas con los que suelo estar de acuerdo, hasta poemas de su propia cosecha.
Rafa: un asiduo de mi blog, que escribe con una frecuencia asombrosa y nos cuenta de todo, cine, televisión, deporte, etc. Y muy importante, un gran amante de su tierra y de su familia.
Marcelo: un nuevo amigo del otro lado del charco cuya pluma es de las mejores que he tenido el honor de leer por aquí. Social, política y culturalmente muy actualizado.
Miriam: ¿Transmisión de valores culturales? El blog de Miriam es arte puro.
Regina: por su sensibilidad y para que se anime en un momento duro que está pasando.
Brujaroja: quizá la más completa, cumpliendo con todas las características que exige el premio y con más si cabe. Su valía como persona y como creadora queda demostrada en cada post.
Sigrid: La acabo de conocer pero me parece que su blog es muy interesante y cumple con la premisa de ser clara en sus exposiciones, facilitando la lectura de sus posts enormemente.

A todos los que no sois blogueros porque vuestros comentarios son de actualidad, nos aportan aspectos culturales y éticos y ayudan a hacer de este blog lo que es. Sin vosotros, ya sabéis que sería imposible.

(Me despido de momento, espero que en unos días esté de regreso, pido disculpas)

sábado, 5 de julio de 2008

La lluvia en mis cristales


Est-ce qu'il pleut? Mi pequeño pasado afrancesado ha dejado huellas en mí que persisten en el tiempo. Cuando empieza a llover, siempre se me viene a la cabeza esa frase que, para los menos puestos en la preciosa lengua romance, sería ¿Llueve? en castellano.
Los norteños me comprenderán bien y, aunque mi intención no sea la de incurrir en el topicazo de denunciar el mal tiempo que tenemos por aquí, hoy no me queda otro remedio. Por eso, pretendo aliviar esta recurrente conversación de ascensor con la dulzura del francés (el idioma, para los mal pensados) con el añadido de viajar un poco desde casa, que nunca viene mal, especialmente a quienes me leen desde sus puestos de trabajo ansiando ya la llegada de las vacaciones. Hay un poema de Louis Calaferte llamado
C'est vrai qu'il pleut à Londres y que dice...

C'est vrai qu'il pleut à Londres
et que les ponts s'ennuient

Le ciel mourant et hypocondre
aux nuages noués de suie

A Londres il pleut à Londres
paillettes de la pluie

On voyait la ville se fondre
comme irréelle comme enfuie

Un peuple indécis correspondre
sous les dômes des parapluies

Nos ombres allaient se confondre
dans l'ombre grise de la pluie

C'est vrai qu'il pleut à Londres
et que je t'ai suivie

Si hay un pueblo al que el tópico del mal tiempo castiga más que a nosotros, ése es sin duda el inglés. En este poema se hace hincapié en la persistente lluvia londinense y la necesidad de comunicarse bajo las cúpulas de los paraguas. Es cierto que llueve en Londres, denuncia, y que los puentes se aburren. Y sí, es cierto que llueve en Londres y que sus habitantes viven enfundados en gabardinas y botas de agua (nada que ver con el look turista de sandalias con calcetines que lucen aquí). Pero lo cierto que a Londres, para lucir, no le hace falta la luz del sol. Es más, goza de un encanto mayor con el cielo nublado y se disfruta mejor con una chaqueta, que en camisa de tirantes.
Hoy Santander amaneció, como Londres, con la humedad y el frescor que no necesitábamos. Aquí se duerme bien por las noches y no nos alivian las bajadas de temperatura, la verdad.
Pero, como todo en esta vida, los días norteños tienen una contrapartida. Cuando miro por el ventanal de mi salón y veo gotas de lluvia en mis cristales mi mente viaja hasta Londres y se asoma por uno de los salientes de Tower Bridge, donde todas y cada una de las veces que he estado sopla una brisa que sube del Támesis y te enfría la cara. Y se me ocurren frases residuales en francés que tengo que consultar en diccionarios para asegurarme de cómo se escriben, porque tengo un recuerdo puramente auditivo de ellas.
Hoy, quisiera yo que Santander amaneciera como Londres y que de fondo sonara Édith Piaf con La vie en rose.
Seguiré soñando y mirando a través de las gotas de lluvia del cristal. ¿Quién sabe dónde me llevarán?



miércoles, 2 de julio de 2008

¿Locos por la tele?




La televisión. Invento del siglo XX que llegó a las casas españolas allá por el año 56, aunque sus primeras emisiones en Francia o el Reino Unido comenzaron en los años 30. La tele, fuente de entretenimiento que, por un momento se temió acabara con la radio, convive hoy con cualquier otra forma de ocio ofreciendo un "amplio" abanico de posibilidades. Sí, el entrecomillado de la palabra "amplio" tiene una explicación. En los últimos años, la oferta televisiva ha aumentado hasta el punto de que, hasta el año 89, en España veíamos las dos cadenas de Televisión Española. Entre finales del 89 y mediados del 90, se unieron a la emisión las cadenas privadas Antena3, Tele5 y Canal+. Las dos últimas incorporaciones fueron Cuatro (2005) y La Sexta (2007). Hoy, hay plataformas digitales de televisión de diversas índoles y orígenes, se está instaurando la TDT (Televisión Digital Terrestre), existe la tele a la carta (en cuanto a horarios y programas), pero algunos tenemos la sensación de estar viendo siempre lo mismo. De ahí, que me entren dudas respecto a la amplitud de su servicio. Al final, la tele se puede resumir en informativos, programas de fútbol (debería decir de deportes, pero es que no me lo creo), series, películas y programas del corazón. Por desgracia para algunos de nosotros, estos últimos copan la mayor parte del horario televisivo de manera que, aunque no quieras, ya nos hemos enterado todos de que la Esteban se ha casado.
Lo de los programas del corazón es patológico. Vamos, que pienso yo que no puede ser normal que los emitan por la mañana, al mediodía, por la tarde y los fines de semana, por la noche. Menos mal que se creó Se lo que hicisteis... (La Sexta) que, como casi toda la programación de nuestra más novedosa cadena, se puede tolerar. Es más, se puede decir que es la mejor manera de pasar ese ratillo de después de comer (para aquellos que puedan, por suerte) sin necesidad de que se te interrumpa la digestión con la última novia de Paquirrín, la delgadez de Letizia Ortiz, el colocón de Andrés Pajares, etc. Por no mencionar a los que presentan, dirigen o colaboran en tales programas, cada cual más viperino, interesado, criticón, falso, cínico y trepa, sobre todo, trepa. Los detractores de Sé lo que hicisteis aluden que este programa vive de lo que exponen los demás, pero yo creo que la cuestión es más bien que este programa vive de reírse de aquello que los otros se toman en serio y de denunciar las malas artes con las que nos pretenden vender el producto.
Pero no me quería centrar yo sólo en esto. Procedo, pues a hacer una subjetivísima valoración de los distintos canales, a la luz de lo poco que tengo oportunidad de ver y de lo mucho que escucho acerca de ellos. Por cadenas, me gustaría señalar que el suspenso se lo pongo a La Primera de TVE porque creo que a la televisión pública debería exigírsele una programación de calidad sin publicidad, o al menos la mínima posible. La 2, pasa el corte por Saber y Ganar, que por lo menos tiene algo que ofrecer (aparte de una larga y respetable trayectoria). Antena 3 y Tele 5 cada día peor. Parece que juegan a ser Antena Sucesos y Tele Morbo, salvando puntuales excepciones, que, criticables o no, se mantienen en antena y ofrecen un sano entretenimiento. La mejor nota, se la daría a Cuatro y a La Sexta. A Cuatro por sus informativos y series y a la Sexta por sus programas de entretenimiento, empezando por el anteriormente mencionado y acabando por El Intermedio de Wyoming, sin olvidar el eterno CQC, que sin Wyoming no fue lo mismo, y ahora sin Fuentes tampoco, pero bueno.
En resumen, como telespectadores, el zapping es nuestra arma más poderosa, sobre todo porque nos da la oportunidad de apagar el televisor y disfrutar de un paseo, de un libro, de una película o de una saludable conversación (como nos cuenta Cecilia en el balcón).
Por favor, contadme cómo veis vosotros la televisión. Qué os gusta y qué no. Un programa de vuestra infancia, un momento televisivo, lo que queráis.
Yo termino mi emisión de hoy, no sin antes añadir un par de buenas frases acerca de la televisión de dos célebres personajes:

Encuentro la televisión muy educativa. Cada vez que alguien la enciende, me retiro a otra habitación y leo un libro.
(Groucho Marx)
Modestamente, la televisión no es culpable de nada. Es un espejo en el que nos miramos todos, y al mirarnos nos reflejamos.
(Jaime de Armiñán)