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lunes, 15 de septiembre de 2008

Acompáñame a estar solo

Cuando cae la noche, que cae cada vez más pronto, es cuando uno se sienta a pensar en el tiempo y sus circunstancias. El caprichoso tiempo que nos trata a su antojo, que marca el ritmo de nuestras vidas y que distingue entre las rutinas y el resto de los momentos. Momentos en que nos salimos de nuestros restringidos horarios y mandamos a paseo el despertador, el coche, el tren, el autobús, la tarjeta con la que aseguramos, al fichar, nuestro salario mensual, o aquella con la que recordamos que este mes no habrá salario para nosotros. En cualquier caso, el tiempo de rutina, el de comer a las dos, el de la Escuela de Idiomas y la clase de cycling, el de las series de televisión que culmina con diez minutos de lectura antes del sueño, ese tiempo tiene cabida sólo si se interrumpe, con planificación o sin ella, para despejar mente y cuerpo y alejarnos, físicamente o no, de él. La desconexión ha de ser total para poder considerarse satisfactoria. Puede producirse en soledad o en grata compañía, pero siempre ha de proporcionarnos esa sensación de paz y de aislamiento de una realidad que nos asfixia con problemas, responsabilidades y decisiones. La realidad que nos rodea durante demasiadas horas de personas a las que no queremos y que nos hacen valorar más la presencia de los que sí queremos y la confianza de andar descalzos por el suelo por el que ellos también caminan.
Este post es un pensamiento y una excusa por mi ausencia en pos de un fin de semana largo y corto a la vez. Un fin de semana de risas mezcladas con adrenalina. Un fin de semana que pide, o más bien exige, que haya otro tiempo que nos rescate de la rutina, que nos enseñe a estar solos en compañía y sentir después el tremendo vacío de ver que todos los que te acompañaban están, cada uno en su sitio, mientras tú estás en el tuyo. Por eso, Acompáñame a estar solo, de Ricardo Arjona.

13 comentarios:

K@ri.- dijo...

una letra bellisima, habla por si sola, y es cierto como lo describis cuando la realidad nos asfixia, ay ke buscar ese tiempo k nos rescate...
es increible... todo se entrelaza, los sentimientos, las ideas...
el mundo sigue siendo un pañuelo!
un beso grande
k@ri.-

Marcelo dijo...

A mi también me gusta la letra de la canción, y la tuya. Cuantas horas paseamos rodeados de gente y en soledad! Y otras veces quiero estar solo, con la persona que amo a mi lado, simplemente en silencio.
Un saludo

Marcos dijo...

Muy buen post, que más decir...

Cecilia dijo...

Es malo estar solo cuando no quieres, cuando estás con gente y te sientes aislado. Pero también es duro aguantar entre la gente cuando lo que te apetece es precisamente aislarte, no escuchar voces que no te interesan, no ver movimientos que te desagradan, no exponer tu rostro y tus sentimientos a quienes no sienten interés o apego por ti.
Una dosis de soledad te puede curar algunos males.

Codorníu dijo...

Hola. Pasé a tu blog saltando desde la ventana de Brujaroja. Estuve echando una ojeada y me quedé enganchado en la entrada del Che.

(Me gustó)

Codorníu.

La Gata Coqueta dijo...

Soy una persona que me encanta estar sola e independiente, pero todo esto viene dado porque casi siempre estoy con mucha gente a mi alrededor.

El problema viene dado cuando todos se van y empiezo a pensar que la soledad como que no me es grata puesto que se cae en una rutina de tenerlo todo echo y demasiado acomodado.

Un saludo y hasta pronto.
Besos.

begoyrafa dijo...

Hay un libro que se hizo peli, Los restos del día se tradujo en España el libro y Lo que queda del día, la película. Kazúo Ishiguro etaba tras la hisoria de esos "remains" que el siempre servicial mayordomo se reservaba para sí mismo al final de su jornada y que después compartió con la recién llagada ama de llaves. Esos restos del día son casi siempre los que le dan sentido al día y a la vida.
Un abrazo
Rafa

manu dijo...

buenas. es cierto, hay respirar un poco la mente, tener esos minutitos para uno. a veces...un buen cigarrillo, un vaso de vino....algo...ahí....tranquilo...y después....tuc....a dormir.

saludos!


pd: cuando quieras pasate por mi blog, hay un premio para vos.

Rik rik dijo...

'..el de las series de televisión que culmina con diez minutos de lectura antes del sueño..'
Totalmente identificado con esa frase, y totalmente de acuerdo con la entrada, solo que yo soy muy raro y a veces necesito dosis de rutina y no tengo tiempo de pasar por estos mundos (como me pasa últimamente).

Buena canción me has descubierto :)

Saludos!

PD: Por cierto, cada vez me gusta más como escribes.

Laura dijo...

¡Hola!
¡Ay! me parece casi increíble sacar tiempo para comentar. Lo que os cuento, que después de un finde de lujo, alejada de la rutina y muy bien rodeada, esta semana se está presentando con las dificultades que ya intuía yo cuando escribí en el post.
Tenéis mucha razón, yo también valoro mucho la soledad y soy muy celosa de mi intimidad. Sin embargo, después de pasar cierto tiempo con gente, luego se produce un vacío terrible y hasta el silencio te hace daño en los oídos.
Gracias por vuestros comentarios (halagos incluidos, que me dan vergüenza, pero los agradezco)y gracias a manu por el premio. En otro ratito, lo publicaré.
Un beso de la rutinaria chica de la trenza.

Miriam dijo...

Hermosa canción con una letra que me identifica plenamente.
Aquí estamos en silencio y con cariño acompañandote en tu soledad acompañada...
Besos

Lore dijo...

que buena es la letra de esta canción, laura; me gusta mucho arjona

que raro es eso de la soledad, yo a ratos la busco y me gusta, y a veces cuando me llega la huyo y la odio ...tan acostumbrada que estoy al ruido de esta caótica ciudad, a veces el silencio me espanta; y otras lo amo ... y bueno, supongo que es como todo en la vida: hoy sí, mañana no... cambio ... constante movimiento
;-)

un abrazo,
lore

Sigrid dijo...

Hola Laura!

Llevo perdida demasiado tiempo, intentando alargar, ya sin excusa, éste verano que se nos va sin remedio.

Ahora estoy leyendo tus entradas y estoy disfrutando, sobre todo por la profundidad con la que escribes.

Cómo se nos va el tiempo rodeados de personas que nunca seran importantes para nosotros...

Supongo que sirve para valorar más a los que sí nos importan...

Un besito