Se puede decir que esta semana se cumple la llegada del ecuador del verano, la frontera entre los meses de julio y agosto, máximos eponentes de la estación estival. Tanto si disfrutas de vacaciones durante estas fechas como si no, el verano pasa por ser una época tranquila en lo que a actualidad se refiere. Los medios se llenan de noticias y artículos algo más frescos (por norma general) con lo que concluimos que, sin duda, el invierno nos da más carnaza sobre la que escribir y comentar a aquellos que mantenemos un blog aferrándonos a noticias importantes o curiosas. Si hay algo que podamos destacar como resumen de esta primera parte veraniega es el magnífico estado de forma del que goza el deporte español. La selección de fútbol gana el Europeo, Nadal arrasa en Roland Garros y Sastre se lleva el Tour de Francia bien guardadito en su ponchera. Dos de esas tres magnas victorias se producen en suelo francés, lo cual, lejos de restarle importancia, se la aumenta y enciende nuestro patriótico orgullo de vencer en su casa a los chauvinistas organizadores.
Según el lugar que uno habite, éste estará siendo el verano más caluroso o el de peor tiempo que recuerdan sus convecinos. Ya se sabe que la memoria es uno de nuestros más engañosos recursos y, todos los veranos nos hace afirmar a los norteños que no hacía tan malo desde ni se sabe y a los del sur que no recuerdan ola de calor como la de este mes. Sin embargo, no se han registrado records ni por mucho ni por poco en lo que llevamos de estío, que para algo existen la recogidas de datos, aunque la percepción subjetiva del pueblo llano siempre haya intentado imponerse a ellos.
En política, cabe destacar el simbólico encuentro entre Zapatero y Rajoy, último intento del líder popular por dejar entrever que se nos ha vuelto más centrista, más moderadito y que está intentando mandar a Aznar y sus secuaces a freír espárragos. Para bien o para mal.
Ah, por dios. Se me olvidaba. Nuestro primer año en crisis (recesión, dificultad, o como cada cual quiera llamarlo) desde la época felipista. Si es que estos rojos no nos traen nada bueno... Aunque esto a mí me trastoca un poco. Atascos en las carreteras, destinos turísticos invadidos, colas para comprar un iPhone. ¿Dónde está la Señora Crisis? He oído que se ha ido de vacaciones y, como cotilleo os diré que creo que tiene alquilado un piso con Doña Bajada de los Precios de la Vivienda. Resultado, las dos desaparecidas.






