¿Qué es la vida? Un frenesí ¿Qué es la vida? Una ilusión, una sombra, una ficción, y el mayor bien es pequeño; que toda la vida es sueño, y los sueños, sueños son.
Quien acostumbre a leer lo que escribo o aquél que simplemente me conozca, sabe que el paso del tiempo es para mí un tema recurrente de conversación y una excusa más que válida para escribir en este espacio.
El hecho de que la mitología griega distinga entre Crono y Chronos para referirse a los dos dioses que tenían que ver con el tiempo (el primero era el dios del tiempo "humano", del calendario, las estaciones y las cosechas, Saturno en su versión romana. El segundo era la personificación del tiempo y permanecía incorpóreo, ajeno a la tierra y a los hombres, dominando la rotación del universo y el eterno paso del tiempo), no ha pasado desapercibido para mí porque siempre he entendido que la mitología es la más clásica, sin dejar por ello de ser la más coherente forma de dar una explicación simbólica a las cosas reales que le suceden al ser humano y a la sociedad.
El paso del tiempo y su influencia cíclica en los procesos naturales, como tantas otras cosas importantes, era algo que no se le escapaba a los griegos y que el hombre (como especie) actual sigue queriendo entender y objetivizar para poder así dominarlo. Quizá los griegos y sus primos romanos ya querían dominar tan magno elemento, pero, en cualquier caso, sabían lo importante que era utilizar y disfrutar el tiempo de vida, conscientes de que éste, como todo, tiene un límite e incrédulos de que una segunda oportunidad aguardara tras las puertas del cielo.
Los siglos posteriores nos introdujeron en una etapa oscura, marcada por el cristianismo y sus pecados, sus demonios y su insensata idea de que estamos de paso y de que la vida es un trámite que conduce a la gloriosa muerte.
Siglos después, al hombre occidental le quedan los calendarios, los relojes, las estaciones que marcaron los dioses griegos. Pero aún conservan las sociedades cierto resquicio medieval de miedo a la otra vida, a la que vendrá después de la muerte, que impide, en cierto modo el disfrute pleno de la vida real, de la única que sabemos con certeza que viviremos, porque nadie, que yo sepa, vino nunca del otro lado a contarnos que allí se esté mejor.
Por todo ello, el post de hoy es un canto al disfrute del momento que nos toca vivir, al fin de los remordimientos, al no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy y, sobre todo, una defensa del respeto por aquéllos que sienten en sí un espíritu joven, los que viven cada día con energía y optimismo, cargados de vitalidad y de ilusiones. Aquéllos que sueñan y al despertar, sienten que han de hacer lo posible por que su sueño se cumpla, a los que soñamos despiertos, en definitiva. Y muy en especial, a los que pasan momentos amargos, complicados y saben ponerle una sonrisa a la vida y transmitir una inusitada alegría al que está a su lado, demostrando una vez más que hace más el que quiere que el que puede y que aquí no es bueno el que ayuda, sino el que no jode, con perdón.
Disfruta, pues de tu tiempo y no permitas que tus relojes se detengan por nada. Si lo hacen, dales cuerda, tíralos, sustitúyelos si es necesario pero no te dejes nunca, nunca, arrebatar lo único que es tuyo. Tu tiempo, tu vida.
Amo tu risa de revolución, mil ventanas abre en mi corazón
Ayer pisamos las calles nuevamente. Tres mil, según los convocantes. Poco más de mil, según la Policía Local. Tengo la sensación de que los tonos de las banderas que portábamos (negro, verde...) nos hacían parecer menos. No ocurre lo mismo cuando se ondean banderas de España, ya se sabe que el rojo y el amarillo lo magnifican todo...
Y allí estabas tú también.
Ayer pisamos las calles y no somos terroristas, ni justificamos a los que hacen terrorismo. Ayer pedimos justicia, pedimos que acabe el exterminio. Solicitamos más memoria y menos hipocresía.
Ayer pisamos las calles como ya lo hicimos antes. En frías mañanas de sábado o en tardes tristes de jueves. Mi mano en tu mano firme. Siempre.
No me sentaré a esperar que otros lo hagan por mí. No me quedaré quieta viéndolo venir mientras tengan fuerza mis piernas y mis pies puedan caminar. Siempre que levante la mirada del suelo y esté tu mirada amable esperándome.
Mientras tu soledad acompañe a la mía. Seremos dos soledades que caminan, que no necesitan mirar atrás para recordar.
En las calles tú eres la fuerza que mi mundo necesita para seguir girando. Tus ojos la luz que guía el camino. Mi faro eterno. Las calles donde comenzamos los días de manifestación son las mismas en las que terminamos las noches de alcohol y risas. En esas aceras grises donde de pie, bajo el frío de la madrugada, arreglamos lo que los demás destrozan a nuestro alrededor. Esas son las calles donde tú y yo somos fuertes e invencibles.
Y libres...sobre todo, libres
Imágenes de la manifestación del 17 de enero de 2009 en Santander sacadas por mí. No están sujetas a derechos de autor, así que si las queréis son vuestras ;-)
Este post surge de la necesidad de manifestarnos que hemos sentido durante las últimas semanas de ataques sangrientos e indiscriminados por parte del estado israelí al territorio palestino de la Franja de Gaza.
Para personas que no aman a su patria por encima de las demás y no creen en un dios, ni siguen los preceptos de una religión. Para quienes nos repele el negocio de las armas, no entendemos la existencia de ejércitos y no comprendemos que un ataque con misiles o una invasión a la casa de nadie pueda ser preventiva o tener como misión la paz. Para personas pacifistas en el sentido más simple y menos pomposo de la palabra, porque creemos con seguridad que la violencia no resuelve los problemas. Para alguien como nosotros y, probablemente como tú, que estás leyendo esto, la situación que hoy queremos denunciar resulta, cuanto menos, incomprensible y absurda.
Como sería repetitivo analizar la situación tal y como está sucediendo actualmente, y el post adquiriría un tono excesivamente didáctico si analizáramos el conflicto desde sus orígenes, hemos decidido simplificar al máximo el mensaje de este post y darle, si cabe, un toque de optimismo y de esperanza.
Sabemos que resulta complicado extraer una lectura positiva de tanta injusticia y falta de humanidad y de cordura, pero consideramos que este conflicto tiene una base más política y responde a unos intereses humanos que se escudan en excusas religiosas para justificar sus actos de barbarie. Por lo tanto, partiendo de esta base, creemos que está en manos del estado israelí acabar con este abuso de poder dando el ejemplo que se le supone por ser un estado democrático.
De lo contrario, nos encontramos con la situación que venimos a denunciar: de un lado, un territorio oprimido con una organización terrorista dispuesta a sacrificar las vidas de sus ciudadanos. De otro, el Terrorismo de Estado por parte de Israel, que cuenta con el beneplácito de Estados Unidos (responsable primero del origen de este problema) y la complicidad de Occidente. Además, Israel presume de tener a su favor la posesión de un ejército profesional creado en torno a una idea extendida en la población de necesidad de defensa perpetua y todo tipo de armamento (suministrado, entre otros por España, pero, sobre todo por sus amigos los yanquis) del que no duda en hacer gala para demostrar su aplastante y miserable supremacía.^
Por todo ello, este post que es una forma de manifestación, pide o exige a Israel que disponga lo necesario para que estos pueblos lleguen a un entendimiento que muchos ven ya como imposible mientras que otros nos negamos a no ver resuelto en vida. Pedimos a quien originó el conflicto, a quien participa sin empuñar armas en las matanzas desde el otro lado del mundo, a quien calla y mira hacia otro lado, a quien lo justifica que haga lo que sea necesario, que actúe con firmeza y con sentido de la justicia, que no olvide los derechos humanos, los de los niños y ciudadanos inocentes, los de aquellos que, como cualquiera de nosotros sólo ansían vivir en paz.
Gracias a todos los que secundan esta campaña en favor de la paz y la justicia en Palestina. gracias a los que dejaron su comentario en http://unpostporpalestina.blogspot.com/
No hay nostalgia peor que añorar lo que nunca jamás sucedió
(Joaquín Sabina )
Ve a tu casa esta noche fría sin mí. Recorre el camino que separa nuestros techos sin mirar atrás. Corre el riesgo de ver cómo yo también he girado mis ojos para mirar tu recorrido.
Arrepiéntete de cada paso firme que das en la dirección opuesta a la mía sin haber tendido tu mano para arrastrarme, sin al menos intentar convencerme con tu mirada.
Lo bueno y lo malo es lo que los demás tienen claro, pero nosotros no. Lo bueno nos duele cada instante que pasamos solos rodeados de gente, cada vez que nos miramos sin mirar, cuando sentimos tanto sin dejarnos sentir. Lo malo aguarda escondido un día que parece no llegar jamás. Un instante que vivirá perpetuo en nuestros sueños.
Por eso cada noche vuelan tu imaginación y la mía y juegan a ser nosotros bajo las estrellas. Mientras, nuestros cuerpos inertes yacen entre sábanas frías buscando desesperadamente la manera de decirnos sin hablar: Regálame de nuevo aquella noche en la que yo no supe aprovecharte.
Os deseamos una Feliz Noche de Reyes y que el niño que habita en vuestros corazones se duerma prontito hoy y se levante mañana muy temprano para abrir, con toda su ilusión, los regalos.
Bueno, si hemos de ser justos, no es exactamente el Año Nuevo el que nos lo ha proporcionado, sino mi Amigo Invisible 2008-2009, Mario, que perdió su condición inicial de invisible por concederme un regalo de esta índole, que descartaba automáticamente al resto de los candidatos posibles. En principio esto no cambia en absoluto el aspecto ni la intención del blog, pero sí que es más fácil recordar mi dirección y encontrarme en la red. Para empezar el año con energía positiva, he querido que deleitarais vuestros oídos con la canción Better in time, de Leona Lewis. Leona es una joven londinense que se dio a conocer por ganar la versión británica de Factor x de hace un par de años. Según sus datos biográficos, la cantante tiene una formación a sus espaldas en canto y música que avalan una sobrada calidad, que tuvo que acabar demostrando en un show televisivo para hacerse un hueco. Creo sin duda que, en este caso, el fin justificaba los medios y ahora sólo cabe esperar que sean su propio talento y su bagaje (y no la falsa fama creada en torno a los reality shows), los que la impulsen a seguir formándose y trabajando duro para tener siempre su sitio en lo más alto del panorama musical.