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sábado, 4 de febrero de 2012

Como el amanecer tardío

Como la isla de Mallorca nevada. Como mi cara frente al mar, con el viento del norte cortando mi piel y haciendo llorar mis ojos. Así eres, así fuiste siempre. Insólito, helador, hiriente.

Como este frío que cala mis huesos, como la hierba cubierta de escarcha, como este invierrno que trae nubes grises que, inevitablemente, por desgaste,  toman el lugar que ocuparon tus cálidas miradas.

Acechante, como la madurez, que nos va restando inocencia por momentos. Como tú y yo en fotos de hace años. Antiguas aunque no haga mucho de la última vez, aunque no hayan pasado más que unas semanas, en mí y en ti, los meses de nuestra existencia pasan demasiado rápido.

Como el amanecer tardío y el madrugador atardecer. Como saber de ti tanto sin saber absolutamente nada y avergonzarme la mirarte a la cara y no saber qué decirte. Con el intento de retener en mi memoria la última sonrisa que me dedicaste.

Pero te quise y no sé bien si te quise porque tú me querías o porque sabías hacer que te quisiera o porque, en realidad, sin quererlo, apredí a quererte tanto que hoy no sé querer sin ti. Porque creo que, después de todo, tu amor por mí fue una de las más de cien mentiras del poeta que llevabas dentro. Y que ese poeta conquistó, sin piedad, lo poco de verdad que hay en mí.

Pero, quién no se ha dejado coquistar alguna vez por un poeta.

12 comentarios:

Ladrón de Guevara dijo...

¿Son acaso las palabras adornadas un adorno de la verdad, o sólo un recurso del poeta para cuando el diccionario se queda corto y no se puede expresar lo que se quiere?

Cuídate.

Laura dijo...

Esa pregunta la guardaré junto con ésta: ¿Somos acaso víctimas del poeta que nos engatusó, o dejarse engatusar es algo evitable que no queremos evitar?

Gracias, Ladrón. Un abrazo.

Xini dijo...

MAGNÍFICA ADELE. Hacía tiempo que un cantante no me ponía los pelos de punta como sí consigue hacerlo ella con su voz y su pasión cantando.

MUAC.

Ferragus dijo...

El ritmo de las palabras; la advertencia de lucidez; el paisaje todo sometido a la sensualidad. Cómo no entender las únicas herramientas que el poeta utilizó.

PS
Qué buen tema de Adele.

Boris dijo...

en realidad a todos nos gusta que nos conquisten aunque no sepamos los motivos por los que lo queremos.

Laura dijo...

Sí, Xini, inmensa Adele. ¡Es genial! Ya sabes que en cuanto pueda...

Ferragus, me has dejado pensativa con tu comentario. Cuando menos creo entender algo, vas tú y lo sacas a la luz. Lucidez, la tuya, desde luego.

Boris, dejarse seducir tiene que ser un arte casi tan complejo como el de seducir, ¿no crees?

Besos grandes a los tres.

Marcos dijo...

Querer, amor, conquistar... Que bonitas palabras, mejoradas con una buena canción como la que has elegido...

Laura dijo...

Hablando de querer, conquistar y poetas...

Gracias, Marcos :D

Álvaro Dorian Grey dijo...

Dejarse engatusar es inevitable, es más, debería de ser, de vez en cuando, obligatorio...Lo digo como escritor de versos, jajaja
saludos y salud

Vagamundo dijo...

Estamos hechos de mil matices, de mil mentiras, de mil personalidades. Y a veces vemos sólo lo que en ese momento queremos ver. O leer.

Boris Estebitan dijo...

Hola, ha sido un enorme gusto pasar por tu genial blog, te felicito mucho, tienes un buen blog, te invito de manera cordial a que visites el Blog de Boris Estebitan y leas un escrito mio titulado “Caminando bajo la luz de la luna”, te espero ahí, que pases un buen fin de semana.

Tropiezos y trapecios dijo...

Hay poemas tan bellos que cuesta no creer en ellos...

El problema de eso es que recordamos los versos una y otra vez y llega a pesar tanto como una condena.

Pero no hay que rendirse, que algunos poemas sean mentira no significa que no podamos encontrar otros versos que encierren toda la verdad...

En fin, yo no sé para que me pongo tan filosófico si siempre he odiado (y amado en secreto) a las poetisas...

Un abrazo, hermana revolucionaria ;-) y perdón por dejar mi huella por aquí muy de cuando en cuando.

Oski