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sábado, 29 de noviembre de 2008

Carta de Cayetana

Querida Laura:
Ya sé que no son tiempos de escribir cartas. Ya sé que existe el correo electrónico y el móvil y que hace siglos que no te llamo. Deseo redimirme haciendo para ti algo artesanal que espero aceptes de buen grado: una carta a la antigua usanza. Con sobre, remite y sello.

Creo que no hablamos practicamente desde que me vine a Barcelona. Como te dije, aquí la gente camina muy deprisa. Parece que llegaran tarde a todos los sitios. A mí me gusta seguir caminando despacio, como hacía cuando vivía allí. Camino despacio con las manos en los bolsillos de mi anorak verde. Sí, Laura, aún sigo llevando el anorak verde. Tú sabes lo mucho que me gusta y la de chaparrones que que me ha quitado. Aquí llueve menos, mucho menos. Pero la lluvia, cuando cae, lo hace como desesperada, como si alguien la arrojara con fuerza desde el cielo. Así que yo me pongo la capucha para refugiarme y me acuerdo de ti. Ya sabes que no me gustan los paraguas.

No sé si cumpliré mi sueño musical, Laura. No sé siquiera cuál era exactamente mi sueño ni si es éste el lugar adecuado para cumplirlo. Tengo un nuevo compañero de piso. Es un italiano con un acento muy gracioso y busca algo parecido a lo mío. Recorremos juntos los garitos en busca de un hueco donde enchufar la guitarra y tocar un rato. No sé si formaremos un grupo junto con Mara y otros. ¿Te hablé de Mara? Mara es una catalana con un cuelgue tremendo pero mola y creo que puede abrirme alguna puerta por aquí. Conoce a mucha gente. Buena y mala, te diré. Porque es la mejor amiga de Joan y no sé muy bien si lo que, a día de hoy, me sigue causando un dolor agudo en el estómago, es haber tenido que abortar el hijo que esperaba de él o que me dejara antes incluso de hacerlo.

En fin, Laura. Yo, como siempre, con mis cosas. Tú seguirás con tu vida tranquila. Con tu chico, con tus amigos, trabajando mucho y siendo la chica responsable y ambiciosa que solías ser. Sabes que siempre me has dado envidia y sé que yo te la doy a ti. Un día tenemos que intercambiar nuestras vidas y probar qué se siente.

Te he mandado por email un enlace a la página de un bar en el que he pinchado dos o tres noches. Es un sitio sórdido, de los que me gustan a mí, al que acuden tíos morenos con flequillo , vaqueros ajustados y playeras Converse (negras o rojas). En la página hay un enlace a una selección de temas hecha por mí. Igual un día nos dejan tocarla a Carlo (el italiano), a Mara y a mí. Ya sabes que cuento con tu opinión. Es ruido del que a ti también te gusta.
Sé lo que estás pensando y no, no me he liado con Carlo. ¡Ni con Mara! Aunque nunca se sabe cómo pueden acabar las cosas. Esto es otro mundo, Laura. Vivo de noche y me muevo por ambientes de todo tipo. Lo peor y lo mejor pasa por delante de mis ojos cada madrugada. He probado la coca. No me gustó. No me dio mucho subidón, pero al día siguiente tenía una depresión de caballo y no podía parar de llorar sin ton ni son. Mara y los demás dicen que es normal. Yo paso. Ya sabes que con dos cervezas ya digo tonterías. A mí me pone mi música y me evado en mi cuarto, rodeada de pósters de los Ramones con mi guitarra.

Después de todo, sigo como siempre. Pero te extraño. A ti, al barrio, a muchas cosas...
Espero que te guste este regalo en forma de reliquia. Lo hago con todo mi cariño. Que soy muy punkie pero muy cariñosa. Mucho más que tú, jaja.

Un besazo enorme

-Caye-

PD: Escucho a menudo esa canción cursi que nos gusta a las dos. ¿La recuerdas? My name is Luka. Me recuerda tanto a ti...


11 comentarios:

SELMA dijo...

Tiene razón Cayetana, no hay como una carta manuscrita... Por cierto felicítala, lo hace de maravilla...

un beso Laura y buen Fínde!

Marcelo dijo...

Una vida en una carta: Los deseos, los sueños, los golpes, la amistad. El cambio de vida...
Una maravilla Laura!
Me gustó mucho.Un beso

gloria dijo...

Uf Laura, qué regalo. Yo sigo utilizando el correo antiguo porque amo el estilo epistolar, el único que realmente manejo como algo natural, y cuando recibo una carta me tiemblan las manos y me brillan los ojos... leo con una emoción distinta. Hoy, aún a sabiendas de que esta carta era para ti, he sentido lo mismo. Es una carta preciosa, llena de sentimientos. Gracias por compartirla.
Muchos besos.

Roberto dijo...

Hace mucho que no me regalan una carta así de hermosa, así de desesperada e ilusionante...sientete afortunada!

Esa canción me trae montones de recuerdos. Has activado un montón de vivencias, tu sitio es fantástico

un beso

begoyrafa dijo...

I´m living on the second floor... espero que se escriba así porque soy muy malo para el inglés. Esta canción me recuerda a un profe de inglés del Instituto que nos la ponía y yo sólo entendía lo del principio.
Preciosa carta que como dice Marce contiene un trozo de vida y además intercambiable. Un abrazo
Rafa

ANABEL dijo...

¡Que carta tan estupenda!. Se queda uno estremecido, como si te hubieran sacudido la cabecita, sin ton ni son.
Besos

Laura dijo...

"I live on the second floor", Rafa, jeje.
Pero no importa, no importa. Es parecido...

Marcos dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Marcos dijo...

Bonita historia la que se cuenta en la carta, será verdad??jejeje...

La Gata Coqueta dijo...

Es una carta escrita con el corazón, en ella hay muchos sentimientos te te trasmite como gran amiga que eres de ella.

Espero que siga hacia a delante y que consiga su gran sueño sin tener tropiezos por el camino que la distraigan de su empeño.

Un abrazo.

Laura dijo...

Hola
Menos mal que en este post me ha dado tiempo a comentar, ya que últimamente no me da tiempo más que a publicar el siguiente y poco más.
Tengo que decir que me encanta la forma en que os implicáis con los textos. Nunca creí que iba a causar esa sensación de credibilidad y cercanía con ellos. Para mí es un logro y os agradezco vuestra colaboración como lectores.
A ver si consigo sacar un nuevo post a lo largo del día de hoy...
Un beso fuerte