Dicen que una imagen vale más que mil palabras. En este caso, un anuncio vale más que mil lecciones sobre educación, sobre imitación de modelos, sobre aprendizaje, sobre ciudadanía...
¡Cuántas veces lo decimos! Los niños hacen lo que ven, imitan el modelo que les ofrecemos los adultos, sobre todo sus familiares cercanos, pero también sus maestros.
No en pocas ocasiones les decimos a los peques eso de "no se dicen mentiras" y, a la vuelta de la esquina, llaman por teléfono y les pedimos que, por favor (eso sí, educación ante todo), si es para nosotros, digan que en este momento no estamos en casa. Y éste es un ejemplo inocente de hasta qué punto la influencia de nuestras conductas puede repercutir en su educación.
Reconozcamos, al menos, que estas conductas están a la orden del día y que luego, abusando de nuestra autoridad, castigamos a los menores por hacer poco menos que lo que nos ven hacer a nosotros. Sin embargo, no hay peor castigo que el inculcar con el modelo ofrecido, una serie de conductas que en nada enriquecerán la formación de nuestros hijos o alumnos.
El psicólogo ucraniano Bandura, estudió el Aprendizaje por imitación de modelos y estableció el siguiente proceso:
Adquisición: el sujeto observa un modelo y reconoce sus rasgos característicos de conducta.
Retención: las conductas del modelo se almacenan en la memoria del observador.
Ejecución: si el sujeto considera la conducta apropiada y sus consecuencias son positivas, reproduce la conducta.
En muchas ocasiones, el mero hecho de ser un ser admirado quien la lleva a cabo, sirve de refuerzo positivo y valida la conducta a los ojos del niño.
Consecuencias: imitando el modelo, el individuo puede ser reforzado por la aprobación de otras personas. Implica atención y memoria, es de tipo de actividad cognitiva. (Wikipedia)
Ahí queda eso para reflexionar un poco sobre nuestros actos y delante de quién los ponemos en práctica.
Gracias a Marcos por proporcionarme la referencia del vídeo.
Cinco minutos bastan para soñar toda una vida, así de relativo es el tiempo. Mario Benedetti
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jueves, 30 de octubre de 2008
domingo, 26 de octubre de 2008
Las pelis de nuestra vida

Estamos a punto de finalizar el mes de octubre. El otoño, que parecía resistirse a empezar, ya ha hecho mella en nuestros armarios, despojándolos de los shorts y las camisetas de tirantes para meter (casi con calzador) abrigos y jerseys de punto. Las manoletinas dejan un hueco demasiado pequeño para las botas altas, que se amontonan unas contra otras, recordándonos que tenemos que hacer
limpieza. Hoy, el otoño comienza de verdad porque cambiamos la hora y eso, calendarios aparte, sí que hace significar el cambio de estación. Estos días más frescos y más cortos parecen pedirnos otras formas de entretenernos, lugares donde refugiarnos del viento del norte y las nubes. Bajo el calor de la manta de cuadros y frente al televisor, disfrutamos de las pelis de nuestra vida gracias a las reposiciones y, cómo no, a los DVDs y las memorias de almacenamiento de datos del ordenador.En mi lista de películas de siempre que, aunque hayamos visto ya, no nos importa volver a ver, se encuentran la trágica Ghost o la romántica Pretty Woman. No me diréis que no. Las habéis visto y las volvéis a ver aunque os las conozcáis de memoria. Habéis llorado con ellas y, cuando las veis de nuevo, lloráis incluso antes de que ocurra la desgracia de turno, sobre todo las chicas, no me lo negaréis.
También están las míticas de acción, como Top Gun u Oficial y Caballero, con chicos guapetones, valientes, rebeldes y, sobre todo, románticos, muy románticos.
De acción sin romanticismos, la sagas de tiburones, aliens y Encuentros en la tercera fase con Indiana Jones. Pasar miedo con El resplandor o Psicosis y El silencio de los corderos.
Los más rítmicos disfrutan con las reposiciones de Dirty Dancing y otros musicales infantiles y juveniles como El mago de Oz y Sonrisas y lágrimas o Mary Poppins de las maravillo
sas Judy yJulie; Garland y Andrews, respectivamente.
Luego están los clásicos, como Lo que el viento se llevó y Ben-Hur, con las que tienes para varias tandas de palomitas de microondas, las de Clint Eastwood, El Golpe, las del oeste, las de las bellísimas Audry Hepburn, Liz Taylor y Grace Kelly rodeadas de galanes como Gregory Peck o Bogart...
La mención especial de este post va para las buenas, esas con las que, antes de presionar el botón play, llamas a todos los que estén en casa para que no se la pierdan, porque sabes que va a ser un rato emocionante, porque será todo un ritual dar al pause para ir al servicio o comer algo, porque vais a decir unas tres o cuatro vec
es la típica frase de "No me extraña que se llevara tantosOscars". Ahí están El Señor de los Anillos, Casablanca, Un tranvía llamado deseo, La Guerra de las Galaxias, Braveheart, La lista de Schindler, El color Púrpura, El padrino, La casa de los espíritus... y un sinfín de etcéteras que podéis completar vosotros porque, si no, puedo tirarme toda la tarde tecleando y no hacer otra cosa.
Yo encantada de escribir, pero, sinceramente, me están esperando el sofá, la manta, el bol de palomitas y el reproductor de dvd. Os dejo, disfrutad de vuestras pelis y no dejéis de contárnoslo para engordar la lista y pasar a refugio el otoño y el invierno.
miércoles, 22 de octubre de 2008
Decir "Te quiero"
Es sábado, de madrugada. Ella regresa a casa en un taxi. Esta noche vuelve sola y escucha el programa que tiene puesto el taxista. Un psicólogo dice que un alto porcentaje de los padres y de los hijos no se dice que se quieren, aunque sean capaces de admitir que así es en cualquier contexto y ante cualquier persona que les pregunte. Se acaba el programa y el psicólogo se despide pidiendo a unos y otros que lo expresen, que digan "te quiero" porque decirlo es tan importante como sentirlo.
Ella mira por la ventana del taxi de marca Citroen que la lleva a casa y recuerda las veces que ella dijo "te quiero" y siente que quizá fueron pocas, tal vez en momentos inapropiados, a personas equivocadas. Y parece urgirle recordar los "te quiero" que recibió. En su cabeza, sus padres en las noches de pesadilla, sus amigas y las cervezas que chocan al brindar. Las tarjetas de cumpleaños, los álbumes. Con un "te quiero" la despide su novio antes de dejarla subir al taxi.
En la calle no queda ni un alma. El conductor se detiene en un semáforo eterno y su mente hace girar la ruleta de los recuerdos, que se detiene en un instante que creía olvidado y que descubre que sigue ahí, en esa parcela de su memoria donde se esconden los momentos a los que nadie quiso dar importancia.
"Te quiero", "Yo...te quiero". Recuerda su cara, sus ojos fijos. Y quiere negárselo a sí misma pero recuerda muy bien qué día era y recuerda que estaban rodeados de gente y que la música sonaba. Recuerda bien que él pulsó el botón que detiene el tiempo y lo detuvo para confesarle a ella que la quería. A ella.
Y después pidió perdón y agarró su mano y quiso redimirse y acabó apoyando su cabeza en el hombro de ella mientras volvían a casa en un taxi marca Citroen donde, finalmente, la miró y sonrió con el cinismo con el que solía sonreír. El taxi paró y para que ella se apeara, él abrió la puerta y salió para dejarla salir y dejó que ella le rozara al salir como si supiese que aquella era la última vez que tocaría su cuerpo.
<<Son cuatro euros, señorita. Ya hemos llegado>>. Ella vuelve en sí. <<Perdone... aquí tiene>> Mientras espera el cambio, posa su mano en el asiento de al lado y acaricia la tapicería. Recibe el cambio y abre la puerta. << Buenas noches>>. <<Buenas noches a usted, señorita. Y ya sabe. Dígale "te quiero" a esa persona. Que no basta con sentirlo. También hay que decirlo. Ojo, que no lo digo yo. Lo dicen los psicólogos>>.
Ella mira por la ventana del taxi de marca Citroen que la lleva a casa y recuerda las veces que ella dijo "te quiero" y siente que quizá fueron pocas, tal vez en momentos inapropiados, a personas equivocadas. Y parece urgirle recordar los "te quiero" que recibió. En su cabeza, sus padres en las noches de pesadilla, sus amigas y las cervezas que chocan al brindar. Las tarjetas de cumpleaños, los álbumes. Con un "te quiero" la despide su novio antes de dejarla subir al taxi.
En la calle no queda ni un alma. El conductor se detiene en un semáforo eterno y su mente hace girar la ruleta de los recuerdos, que se detiene en un instante que creía olvidado y que descubre que sigue ahí, en esa parcela de su memoria donde se esconden los momentos a los que nadie quiso dar importancia.
"Te quiero", "Yo...te quiero". Recuerda su cara, sus ojos fijos. Y quiere negárselo a sí misma pero recuerda muy bien qué día era y recuerda que estaban rodeados de gente y que la música sonaba. Recuerda bien que él pulsó el botón que detiene el tiempo y lo detuvo para confesarle a ella que la quería. A ella.
Y después pidió perdón y agarró su mano y quiso redimirse y acabó apoyando su cabeza en el hombro de ella mientras volvían a casa en un taxi marca Citroen donde, finalmente, la miró y sonrió con el cinismo con el que solía sonreír. El taxi paró y para que ella se apeara, él abrió la puerta y salió para dejarla salir y dejó que ella le rozara al salir como si supiese que aquella era la última vez que tocaría su cuerpo.
<<Son cuatro euros, señorita. Ya hemos llegado>>. Ella vuelve en sí. <<Perdone... aquí tiene>> Mientras espera el cambio, posa su mano en el asiento de al lado y acaricia la tapicería. Recibe el cambio y abre la puerta. << Buenas noches>>. <<Buenas noches a usted, señorita. Y ya sabe. Dígale "te quiero" a esa persona. Que no basta con sentirlo. También hay que decirlo. Ojo, que no lo digo yo. Lo dicen los psicólogos>>.
domingo, 19 de octubre de 2008
Sevilla: todo un monumento
Con la vista, admiramos sus edificios, sus plazas, en especial la Plaza de España, para mi gusto, impresionante; sus parques y jardines, las calles estrechas, los edificios religiosos, la mezcolanza de culturas que ellos reflejan. Véase los binomios formados por la Catedral gótica y la Giralda (minarete de la Mezquita árabe del siglo XII), de arte musulmán o la diversidad de salas (Gótica y Árabe) de los Reales Alcázares.
Con el olfato, el olor a azahar de los naranjos y las flores que adornan los jardines de la Plaza de Santa Cruz o el impregnante olor a caballo (nadie dijo que todos los olores de Sevilla fuesen agradables).
Con el tacto, las gotas de lluvia sobre las barandillas porque, sí, habéis leído bien, me llovió en Sevilla. A una cántabra le llueve en Sevilla, ya veis.
por ejemplo, que p
En fin, que los viajes, y con esto me repito, siempre son un placer para los sentidos, sobre todo si se hacen en buena compañía y consiguen hacernos desconectar del ajetreo diario. Además de ser agradables, los viajes te aportan una visión diferente de la composición de una ciudad, de los servicios que las distintas ciudades ofrecen, de la forma que tienen algunas, como la que hoy protagoniza el post, de combinar la modernidad y la tradición sin olvidar que el desarrollo sostenible no se encuentra sólo en el vídeo de Al Gore.
Para muestra, este vídeo breve, pero que permite hacerse una composición mental de lo que expongo y, de paso, para el que hace años que no visita Sevilla, de conocer su metro ligero. Buena idea, aunque aún está muy verde, y no sólo porque sea ecológico.
Ya me contaréis que os parece el cambio de look del blog. Esta chica pelirroja y caprichosa, me lo ha cambiado todo sin que yo me diera cuenta. Esperamos que os guste.
miércoles, 15 de octubre de 2008
miércoles, 8 de octubre de 2008
Vacaciones bloggeras

Lo siento. Esta semana los quehaceres me superan y no tengo el tiempo que esta tarea en la que me embarco, sin obligación y con una devoción que no creí que iba a tener, requiere. El que me conoce sabe que me gusta hacer las cosas bien y que mis listones, dentro de lo asequible, suelen ser altos. Por eso, os comunico que esta semana no habrá posts, aunque suene un poco paradójico que utilice uno para comunicarlo. Lo peor es que no he tenido tiempo para visitar a los bloggeros y a los que no sois bloggeros, os debo contestación a los sms que me habéis enviado hoy mismo u os dejo de deber unas contestaciones desmesuradas y alguna que otra mala cara.
Pero esto no es sólo cuestión de tiempo. También la inspiración es importante y no encuentro últimamente algo que me intrigue, que me interese, que me obligue a escribir y a pedir que comentéis.
Por todo ello (y sin que sirva de precedente), dejo este no-post como prueba de que me autoimpongo vacaciones de blog durante unos días hasta que encuentre lo que me está faltando últimamente para que esto sea mínimamente decente. Quizá, hasta que me encuentre conmigo misma en el punto donde me quedé hace días, cuando las responsabilidades no invadían mi espacio creativo ni cegaban mi particular visión de las cosas.
Prometo volver pronto. ¿Quién sabe? Mañana puede ocurrir algo que me devuelva la energía para contaros algo con la alegría con la que siempre lo hago. Así y sólo así es como quiero hacerlo. Con calma, con alegría, revisando mis textos una vez escritos y reescribiéndolos tantas veces como sea necesario. Cuando pueda ser así, volverá a ser.
Mientras, La chica de la trenza pelirroja os envía un abrazo fuerte y sus disculpas por no acercarse a visitaros. Lo de los sms tiene una mejor solución. De hecho, ahora mismo voya ponerme con ello.
Nos vemos pronto...
viernes, 3 de octubre de 2008
Popurrí de fin de semana
Muchos días, cuando me siento delante del ordenador ojeo las ediciones digitales de algunos periódicos y, en muchas ocasiones, sus contenidos me sirven de inspiración para escribir un nuevo post. Hoy, he hecho la misma operación, solo que más cansada de lo habitual y con cierto escepticismo ante lo que me podría encontrar entre las noticias. Como ninguna me ha dado fuerzas para escribir un post monográfico (si es que alguno de mis posts llegó a serlo alguna vez), me conformo con dejar un resumen para que sea digerido por mis queridos lectores este fin de semana que ya comienza.
Oriente y occidente, el yin y el yan, los polos opuestos, se dan la mano en demostrar que la palabra "democracia" está sobrevalorada. En occidente, los líderes de los dos únicos partidos a los que los ciudadanos estadounidenses pueden votar, debaten y debaten. Ahora unos, ahora otros... Siempre el mismo discurso cargado de absurdo patriotismo, plagado de incorrecciones verbales, de frases vacías pronunciadas por los dos ineptos de turno. Parece que jueguen a ver quién dice la burrada más gorda desde su altar de egocentrismo que, por más que eleve su estatura física, jamás conseguirá elevar la estatura cultural de los que a él se suben.
En oriente, el "gran hermano" espía las llamadas online, los chats, censura los buscadores y, con ellos,las vidas de personas que necesitan afirmar que viven en libertad una y otra vez para creérselo.
Por aquí, el caciquismo que brota como las setas por estas fechas. Véase el caso de Coslada (que todavía colea), lo del amigo Fabra y, cómo no, lo de la Comunidad de Madrid y sus millonarias subvenciones a películas de dudosa necesidad para la cultura española. Que sí, que ya lo sé, que de aquella expulsamos a los franceses y que eso fue muy importante, pero que digo yo que más falta les hará a los madrileños tener las unidades de hemodiálisis de sus hospitales en perfecto estado, ¿no? Pues no, si te falla el riñón, más vale que, por lo menos, lo tengas bien forrado.
Menos mal que las noticias nos ofrecen también un ejemplo de superación en forma de concursante de Pasapalabra (Tele5) que, pese a padecer amnesia crónica se ha llevado el bote del programa. Paradojas que dibujan a la vida una sonrisa en su cara.
Feliz fin de semana y portaos bien
Oriente y occidente, el yin y el yan, los polos opuestos, se dan la mano en demostrar que la palabra "democracia" está sobrevalorada. En occidente, los líderes de los dos únicos partidos a los que los ciudadanos estadounidenses pueden votar, debaten y debaten. Ahora unos, ahora otros... Siempre el mismo discurso cargado de absurdo patriotismo, plagado de incorrecciones verbales, de frases vacías pronunciadas por los dos ineptos de turno. Parece que jueguen a ver quién dice la burrada más gorda desde su altar de egocentrismo que, por más que eleve su estatura física, jamás conseguirá elevar la estatura cultural de los que a él se suben.
En oriente, el "gran hermano" espía las llamadas online, los chats, censura los buscadores y, con ellos,las vidas de personas que necesitan afirmar que viven en libertad una y otra vez para creérselo.
Por aquí, el caciquismo que brota como las setas por estas fechas. Véase el caso de Coslada (que todavía colea), lo del amigo Fabra y, cómo no, lo de la Comunidad de Madrid y sus millonarias subvenciones a películas de dudosa necesidad para la cultura española. Que sí, que ya lo sé, que de aquella expulsamos a los franceses y que eso fue muy importante, pero que digo yo que más falta les hará a los madrileños tener las unidades de hemodiálisis de sus hospitales en perfecto estado, ¿no? Pues no, si te falla el riñón, más vale que, por lo menos, lo tengas bien forrado.
Menos mal que las noticias nos ofrecen también un ejemplo de superación en forma de concursante de Pasapalabra (Tele5) que, pese a padecer amnesia crónica se ha llevado el bote del programa. Paradojas que dibujan a la vida una sonrisa en su cara.
Feliz fin de semana y portaos bien
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