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sábado, 30 de agosto de 2008

Tormentas que apagan el televisor

Gracias Xini

Parece mentira, pero no consigo acostumbrarme a que, a la resaca de la celebración de mis cumpleaños, le siga la decadencia del verano. Ayer, una fuerte tormenta de aguaceros, rayos y truenos nos avisó a los que vivimos en las tierras del norte y le hizo a ésta que os escribe detenerse a pensar en el inminente cambio de estación. Ya, ya lo sé... que queda casi un mes para que se produzca en realidad pero, los seres humanos nos debemos, como cualquier criatura del planeta, a las sensaciones que nos invaden cuando las cosas cambian. Las tormentas que se desencadenan por el calor acumulado, el calor que parece no querer ser dominado y que vuelve a atacar esta mañana para demostrar que aún sigue ahí y que tiene algo más que decir; los días, que ya no duran como antes, los olores de la tierra y los colores del cielo. Todo ello, es, inevitablemente preludio de que la próxima estación está cerca.
Como seres humanos, aparte de percibir las señales de la naturaleza, recibimos las señales que nos envían los medios de comunicación, avisando de la llegada de los locutores de radio que se han ausentado los meses de julio y agosto, regresando, junto a ellos, la programación de invierno, observando cómo quedan configurados los grupos para la Champions League y la UEFA
(suerte para elRacing, de paso), recordándonos que este fin de semana
comi
enza la Liga de
fútbol, etc. Pero, sin duda, la medalla de oro de los mensajes que nos introducen en el otoño se la reparten dos clásicos de nuestros televisores, aparatos de radio y paneles publicitarios: la vuelta al cole y las colecciones por fascí
culos. La primera, que me toca de cerca, me ponía muy nerviosa de pequeña y me produce "alergia" de mayor. La segunda me parece, cuanto menos, para pararse a pensar en ella como fenómeno.
Creo que tengo una justificación más que suficiente para sumirme en esta especie de melancolía que nos invade cuando los días de estío se nos escurren entre las manos. Sin embargo, a poco que me esfuerce, encontraré sin problema un coleccionable que me ayude a pasar el mal rato. Menos mal.

(Foto de fascículos de jorisdan.net)

martes, 26 de agosto de 2008

Veintitantos

Nací el 26 de agosto de 1981. Hoy cumplo 27 años. Pocos, para muchos. Muchos, para pocos. No deseo que me feliciten ni que me regalen, sí agradecer a todo aquél que compartió estos años conmigo, haber contribuido a hacer de la mía una vida simplemente feliz. Si alguna vez me detuve a pensar qué sería de mí a los veintitantos, a qué me dedicaría, con quién compartiría mi vida, qué amigos me quedarían, no podría haber previsto tan buenas expectativas ni en los más optimistas de mis sueños. Al mismo tiempo, en esos positivos sueños pensé en un mundo distinto. Por qué no imaginar una vida feliz en un mundo que pueda, orgulloso, presumir de ser maravilloso también.
Las expectativas, por su condición, no han de cumplirse
necesariamente y, así como una se asombra para bien de sus propia fortuna, se entristece al mirar por su ventana y ver un planeta desconcertado, un mundo en el que aún quedan muchos muros por derribar, una sociedad injusta que no tolera y, peor aún, que no tiene memoria. El dinero, manchado de petróleo y petrificado por el hormigón, manda sobre nosotros y nos coloca en jerarquías absurdas, gracias a las cuales nadie jamás se detendrá a medir a las personas por su talento, por su cultura, por lo que nos aportan.
Vivir en esta burbuja no puede, en ningún caso, alejar mi vista de lo que me rodea. Veintitantos tienen los que me rodean y son explotados en su trabajo, amenazados, dominados y humillados. Facturados por las universidades como el peón que abre la parti
da de ajedrez, con un título bajo el brazo y muchas posibilidades de ser comido y expulsado a la primera de cambio. Hay muchos iguales que tú sobre el tablero, nos dicen. Demasiados.
Por otro lado, las expectativas, sin duda, marcan los sucesos futuros. Esperar que algo bueno suceda aumenta ostensiblemente las posibilidades de que así sea. Por eso, y no por idealismo, es por lo que esperar que algo cambie, que mejore no es actuar en vano. Por eso, a pesar de hacer un análisis algo pesimista, espero optimista conseguir que otro mundo posible tenga cabida dentro de éste que habitamos ahora.
Al fin y al cabo, sólo tengo veintitantos y aún me quedan muchas cosas por esperar, por hacer y por ver cumplirse.
Me sentaré un momento bajo las estrellas y soñaré mientras tarareo algo así como cumpleaños feliz, cumpleaños....




lunes, 25 de agosto de 2008

Demi , algún "anónimo", Marian y los más nuevos

A ella le gusta que la llamen Demi More y a él le gusta que no se sepa cómo se llama. Ambos saben de quién hablo y a ambos les gusta mucho esta canción de los míticos Europe. Os animo a seguir dejando vuestra huella en los posts.



Para finalizar esta semana vacacional, un último vídeo de Luis Miguel Para Marian, en especial y que es también para todos los que en las últimas semanas os habéis unido a los demás en vuestros comentarios e, inmediatamente habéis pasado a formar parte de mi lista de blogs para visitar y comentar. Como aún no os conozco lo suficiente para aventurarme, éste último os lo dedico a todos (Ángela, Julia, Gata, Barba Roja, Fusa, Sigrid, Manu, Mucha, Mamapi...)

Ismaeleros y Miriam

Este post recoge los vídeos para Javi y Regina, por un lado, y para Miriam, por otro. Para Regina y Javi era tan fácil como escoger uno de Ismael Serrano, que, además, es un gusto para mí también. Escogí Vértigo, porque titula el blog de Javi y sé que Regina no le va a hacer ascos. Vértigo, además, representa la clave de los conciertos de Ismael, ya que siempre forma parte de su repertorio y es constantemente solicitada por los asistentes. Vértigo es una de esas canciones que, como dice su autor, representa nuestras ganas de coger una cinta para amarrar el tiempo. En estos tiempos en los que sientes que los años vuelan y que quedan lejos las frías mañanas en la Facultad, brindar y desear "Salud" es lo mejor que nos queda.
Para Miriam, he escogido "Cambia, todo cambia", de Mercedes Sosa, que sé qe le gusta.Una artista para otra artista.



domingo, 24 de agosto de 2008

Poquito y Pazcodi, va por ustedes

Una no sabe ya, si es más fácil elegir una canción para alguien que conoces bien o para alguien que apenas conoces, o conoces sólo a través de lo que lees de ella. En este caso, la dificultad aumenta cuando eliges una canción para alguien que te conoce mejor que nadie. Una de Serrat, por supuesto, para Pazcodi, porque le gusta y porque gracias a la "lata" que me han dado con él, ahora aprecio tanto la canción de autor. "Nanas de la cebolla", porque así, de paso, homenajeamos a Miguel Hernández.
Para Poquito una de Simon y Garfunkel y las gracias por acercarme la buena música que escuchaba en su juventud.
Gracias por vuestros comentarios.



sábado, 23 de agosto de 2008

Los caballeros sabineros

Sí señor, aquí va esta dedicatoria para Marcelo, Rafa y Rik. Los tres bloggeros y los tres "sabineros". Como a Rafa y a Rik les gusta Sabina y además, Marcelo vive en Buenos Aires, ¿qué mejor que "Con la frente marchita"? Preciosa canción, para tres chicos con blogs muy interesantes, de los que aprendo mucho cada día. Gracias por darme vuestro apoyo en cada post, con mucho cariño, esta preciosa canción.

viernes, 22 de agosto de 2008

Para Allie, Xini y Mariah

Este maravilloso tridente de lectoras y comentaristas es, por otra parte, muy especial. Cada una de ellas se lleva su propio vídeo porque, como se suele decir, cada una es de su padre y de su madre. Se podría haber elegido un sólo vídeo para las tres pero no sería del agrado de la editora del blog (ellas ya saben por dónde voy) y aquí hay que tenerlo todo en cuenta. Para Allie, "Naturaleza muerta" de mecano, porque me trae bonitos recuerdos y porque me ayudó a comprender que la amistad es mucho más que compartir buenos ratos. Para Xini, una de La oreja de Van Gogh, su grupo favorito. Entre tantas, he escogido ésta porque me gusta mucho, a pesar de no ser fiel seguidora del grupo. La cálida voz de Amaia Montero interpretando "Deseos de cosas imposibles", para nuestra Xini, la más cálida y cariñosa de mis amigas. Por último, aunque no por ello con menos afecto, para Mariah una de El canto del loco. Tampoco soy seguidora del grupo madrileño pero sé que a ti te gustará y claro, lo que no puedo es poner aquí la de la "Chúngara", que tengo un prestigio que mantener. Con sarcasmo, para la más sarcástica, "Una foto en blanco y negro".






jueves, 21 de agosto de 2008

Para Marcos

Marcos, por su parte, fue el primero en comentar en el blog y, desde entonces, no ha dejado de agasajarme con sus comentarios. Siempre atento, Marcos suele dejar su comentario en primer lugar, lo cual denota su interés en los posts que se publican y su "adicción" a la red, entre otras cosas. Para Marcos, una canción de The Corrs, Runaway. Sé con seguridad que le encanta y que, seguro,tarareará mientras la escucha. He escogido la versión del Unplugged, un vídeo con bastante calidad tanto de imagen como de sonido, que no siempre es fácil encontrar. Con mucho cariño, Marcos, Runaway para ti (aunque tengo la sospecha de que esta vez no lo verás tan pronto como ves los demás, sólo la sospecha).


miércoles, 20 de agosto de 2008

Para Brujaroja y Cecilia

En mi breve ausencia, he decidido dejar unos vídeos musicales dedicados a los que visitáis este blog. La elección de la música se corresponde con diferentes razones que os expondré a medida que se vayan publicando las mismas.
Hoy, el vídeo es para Brujaroja y Cecilia. Se trata de un extracto del concierto Mano a Mano de Aute y Silvio Rodríguez. Bruja y Cecilia fueron dos de las primeras bloggeras que me dejaron su comentario y les estoy muy agradecida porque, desde aquel momento, no han dejado de visitarme y dejarme sus sabios comentarios. Sus blogs son muy recomendables, aunque la mayoría de los que pasáis por aquí los conocéis de sobra. Para ellas, he elegido "Te doy una canción" interpretada por su autor, Silvio Rodríguez, en el citado concierto. Espero que os guste.

lunes, 18 de agosto de 2008

Voyage, voyage

Viajar es, sin duda, uno de los grandes placeres de la vida. Viajar lejos o cerca, destinos exóticos o paisajes rurales. No importa dónde, no importa cuándo, no tiene que haber un por qué. Viajar es casi siempre, por no decir siempre, un aporte de cultura, una enseñanza práctica de cómo se vive, cómo se habla, cómo se come o bebe en otros lugares distintos al que tú habitas. Incluso del ritmo al que los habitantes del lugar visitado viven sus vidas o guían sus pasos al caminar. Nos sorprende, a los que vivimos en ciudades medias o pequeñas, el vertiginoso ritmo de las grandes urbes. Detenerse en el centro de una gran ciudad es situarse en el ojo de un huracán de seres humanos anónimos que te pasan rozando, que no te miran, que se dirigen a un punto y fijan su vista sólo en él. Al mismo tiempo, por vivir en ciudades, observamos atónitos la vida rural de nuestros pueblos. Allí el ritmo es diametralmente opuesto al anteriormente mencionado y lo que sorprende es el silencio que hace que un estornudo suene como una bala recién disparada. Transportarse a otros lugares es, sin duda, la mejor forma de eliminar los estereotipos o ideas prefijadas que, inevitablemente tenemos respecto de los pueblos y ciudades y sus habitantes. Respecto de las regiones y países. Comprobar que no son todos los andaluces simpáticos y graciosos, ni todos los ingleses son educados y serios es, sin duda, el mejor de los aportes que el hecho de viajar puede darle a una persona y una medicina eficaz contra las mentes cuadriculadas e intolerantes.
Dicho todo esto, hoy os quería pedir de deberes que me contéis acerca de vuestros gustos al viajar, vuestro destino favorito o aquél al que deseáis ir y aún no habéis podido. Podéis hablarme del viaje de vuestra vida, ése que os marcó por alguna razón.
La chica de la trenza pelirroja se marcha el miércoles de viaje por unos días. Su ausencia no va a repercutir en sus publicaciones, porque va a dejar una sorpresita para voso
tros durante los días que se ausenta. No dejéis de mirar el blog, porque puede que haya algo para vosotros. Lo que sí siente, es no poder leer ni dejar comentarios a los bloggeros, aunque, como ya he dicho, deja un regalito para que descubráis lo mucho que le importáis todos los que visitáis este hulmilde espacio. A partir del miércoles, en La chica de la trenza pelirroja.




jueves, 14 de agosto de 2008

Tu abrazo

Y de repente te paras
para abrazarme.

Y yo, que me siento tan débil

en estos días inciertos,

a mí, que me tambalea el viento,

ya nadie puede vencerme

cuando tú te paras

para abrazarme.

Y fuera, contra las ventanas
golpean las piedras de nuestro pasado

Y fuera, los bombardeos

que muestran la miseria humana

Los embargos, los fusiles.

Los suspiros de aquella mujer
censurados, tan sutiles.
En tu abrazo encuentro yo

la calma de mis días
en tu abrazo, la verdad

que otros envuelven con mentiras.

Por eso te pido hoy

q
ue no dejes nunca más
de envolverme con tus brazos

para rescatarme.

Que no dejes nunca, nunca
de pararte de repente

para abrazarme.

A veces en las cosas más sencillas, más simples, se esconde el mágico secreto que todos buscamos incesantemente para alcanzar la felicidad. A veces, cuand
o más creemos necesitar de las grandes cosas es cuando más estremecedor puede resultarnos el abrazo del ser querido, del amigo, del amante.

domingo, 10 de agosto de 2008

Carmen Posadas: tener o no tener


El pasado fin de semana, la revista XLSemanal, que suplementa al Diario Montañés me acercó un artículo de Carmen Posadas muy interesante y con el que estoy sumamente de acuerdo. Lo busqué en la versión digital de la publicación y os lo he vinculado para que lo leáis. Poco más se puede comentar sobre este artículo, salvo suscribir lo que su autora nos cuenta.
Nos pasamos horas debatiendo acerca de los niños de hoy en día, de sus problemas, de sus intereses, de su extraño comportamiento, de lo indisciplinados y caprichosos que son. ¡Qué demonios! ¿Es que nadie se va a poner a debatir sobre los padres de hoy en día? Ya estoy viendo que os vais a echar encima unos c
uantos (Rafa, Marcelo, Miriam, Demi...) que son padres de niños de hoy en día, pero asumo el riesgo, siempre, desde la humildad y el desconocimiento como madre que NO soy. Como bien expresa Posadas, hay una tendencia patológica a "coleguear" con los hijos. Yo hace años que vengo conversando con mi madre acerca de esto y ella siempre me ha confesado su negativa a ser amiga de sus hijos. "Una madre ha de ser otra cosa, nunca una amiga, sino una madre", argumenta siempre, "y no por ello, es peor madre, al contrario", comenta con convencimiento. Yo siempre me muestro a favor de esta opinión y veo, a través del artículo mencionado, que no somos las únicas. Todo ello, con la experiencia que nos da al menos, una parte de razón, de tener una comunicación muy saludable con mis padres y una confianza que creo tener exclusivamente con una o dos personas más aparte de ellos.
Por otro lado, y como consecuencia, la escritora aborda el término "yonqui de sensaciones" para definir aquéllo en lo que convertimos al niño al que se le sobreestimula con una actividad u objeto detrás de otro sin darle lugar a reflexionar sobre el esfuerzo que cuesta ganarse estas cosas, sin permitirle siquiera echarlas de menos o pensar en la mejor forma de obtenerlas. <<sólo disfruta deseando otra cosa que, a su vez, dejará de interesarle en cuanto la posea>>, dice literalmente la autora.
Por último, Carmen Posadas reflexiona sobre la idea del "merecimiento" como base para lograr una educación que promueva el aprecio por las cosas y que, por lo tanto, les hará sentir más satisfacción y ser más felices.
Como persona dedicada profesionalmente a la educación, este tipo de artículos siempre llama mi atención y me hace reflexionar y llevarlos inevitablemente a mi terreno. En este caso, creo que puedo mejorar mucho mi relación con los peques si promuevo en ellos su necesidad de esforzarse y de responsabilizarse de su a
ctividad como estudiantes. El merecimiento también ha de estar muy presente en la educación escolar.


(De paso, quiero recomendar los artículos de Posadas en la revista XLSemanal. Ya se sabe, unas veces conectan más con los intereses que uno tiene y otras menos, pero en general, son muy buenos.)

miércoles, 6 de agosto de 2008

Ciencia y conciencia


Ayer tuve la suerte de tropezar con una noticia esperanzadora entre la cantidad de noticias recurrentes que los diarios online ofrecen en verano. Ya se sabe que en agosto se va de vacaciones hasta el actualizador de la página, pero quién soy yo para acusar si me limito a informarme de esta manera porque no paro en casa para sentarme a ver un informativo televisado...
La noticia, leída en la edición digital de El País, nos cuenta que una niña con un 50% de probabilidad de tener la
enfermedad de los huesos de cristal ha nacido sana gracias a una selección genética de embriones sanos. La enfermedad, osteogénesis imperfecta, le hubiera causado frecuentes fracturas así como otros síntomas que no le hubieran permitido llevar lo que conocemos como "vida normal". La noticia es, cuanto menos, buena y esperanzadora. Hasta ahora, los padres tenían que esperar hasta el cuarto mes de gestación para saber si el embrión iba a desarrollar la enfermedad y decidir entonces si interrumpían o no el embarazo, lo cual representaba un verdadero calvario para ellos.
La buena nueva me ha llamado la atención porque conozco personalmente a una "niña" con esta enfermedad. Una niña que ya es una mujer, pero que no lo parece porque su enfermedad la ha impedido crecer y desarrollarse con normalidad, por no mencionar la cantidad de tiempo de su vida que ha estado escayolada o postrada en una silla de ruedas. ¿De verdad alguien cree que si sus padres hubieran podido realizar un proceso de selección genética en su día, hubieran corrido semejante riesgo?
Ser padre o madre implica un amor incondicional hacia tus progenitores, sean como sean y, por supuesto, implica que los hijos tengan los mejores cuidados y atenciones por su parte. Nadie duda de esto, pero, cuando se sabe que hay un riesgo, cuando se puede salvar a un hermano enfermo, etc, la selección genética puede marcar la diferencia entre la vida y la enfermedad, cuando no lo es entre la vida y la muerte.
De ahí, el título de este post,
Ciencia y conciencia. Porque muchas veces se crean debates innecesarios por parte de quienes consideran que una cosa es opuesta a la otra. Yo, sin embargo, creo que la ciencia y la conciencia no son contrarias, sino aliadas en la mejora de la vida de muchas personas. Hoy son ellos, mañana, podemos ser nosotros. Que esto avance no puede ser más que beneficioso, por eso no estoy de acuerdo con aquéllos que dicen anteponer su moral a su bienestar, el alma al cuerpo y que aluden que esas decisiones no están en mano del hombre, sino de la divinidad.
Hay que tener poca alma y, por supuesto, poca moral para impedirle a unos padres tener un hijo sano y, sobre todo, a ese hijo, a esa persona, tener una vida, digamos, "normal".
(
No dejéis de leer la noticia, es muy interesante)

viernes, 1 de agosto de 2008

Aunque tú no lo sepas

Como ya he dicho en otras ocasiones, vivimos vidas vertiginosas, días fugaces, amistades de ida y vuelta, amores inquietos, horarios sobrecargados de tareas que no tenemos capacidad de atender todo lo bien que desearíamos. Vamos corriendo de un lado para otro y no nos detenemos a contemplar las grietas que se forman en la pared de nuestra habitación. Cada día más largas, más profundas, resquebrajan lo poco que hoy en día podemos considerar nuestro y no de todos. Visitas relámpago a la familia, cafés para llevar y no para conversar. El metro, el autobús, un principio y un fin del mismo trayecto. Y no nos paramos a pensar en las personas. En sus gestos, en la tímida atención que nos dedican. En una mirada que no espera respuesta y, sin embargo, la encuentra.
Quique González, músico madrileño, compuso Aunque tú no lo sepas para Enrique Urquijo. Años más tarde, la canción le sirve a Quique de homenaje a su admirado amigo y compañero de escenario en sus directos. He escogido esta canción para ilustrar este sentimiento que me invade al pensar que no me detengo a digerir las cosas que suceden tan rápido en mis días. Una canción que, por esa razón, te dedico aunque sé que no la vas a escuchar, como quien le escribe una carta a alguien de quien desconoce su dirección. Porque hay muchas cosas que hay que decirte aunque tú no lo sepas así como escuchar de ti aunque yo no lo sepa.