Gracias XiniParece mentira, pero no consigo acostumbrarme a que, a la resaca de la celebración de mis cumpleaños, le siga la decadencia del verano. Ayer, una fuerte tormenta de aguaceros, rayos y truenos nos avisó a los que vivimos en las tierras del norte y le hizo a ésta que os escribe detenerse a pensar en el inminente cambio de estación. Ya, ya lo sé... que queda casi un mes para que se produzca en realidad pero, los seres humanos nos debemos, como cualquier criatura del planeta, a las sensaciones que nos invaden cuando las cosas cambian. Las tormentas que se desencadenan por el calor acumulado, el calor que parece no querer ser dominado y que vuelve a atacar esta mañana para demostrar que aún sigue ahí y que tiene algo más que decir; los días, que ya no duran como antes, los olores de la tierra y los colores del cielo. Todo ello, es, inevitablemente preludio de que la próxima estación está cerca.
Como seres humanos, aparte de percibir las señales de la naturaleza, recibimos las señales que nos envían los medios de comunicación, avisando de la llegada de los locutores de radio que se han ausentado los meses de julio y agosto, regresando, junto a ellos, la programación de invierno, observando cómo quedan configurados los grupos para la Champions League y la UEFA(suerte para elRacing, de paso), recordándonos que este fin de semana
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enza la Liga defútbol, etc. Pero, sin duda, la medalla de oro de los mensajes que nos introducen en el otoño se la reparten dos clásicos de nuestros televisores, aparatos de radio y paneles publicitarios: la vuelta al cole y las colecciones por fascículos. La primera, que me toca de cerca, me ponía muy nerviosa de pequeña y me produce "alergia" de mayor. La segunda me parece, cuanto menos, para pararse a pensar en ella como fenómeno.
Creo que tengo una justificación más que suficiente para sumirme en esta especie de melancolía que nos invade cuando los días de estío se nos escurren entre las manos. Sin embargo, a poco que me esfuerce, encontraré sin problema un coleccionable que me ayude a pasar el mal rato. Menos mal.
(Foto de fascículos de jorisdan.net)








