Tristes guerras
si no es amor la empresa.
Tristes, tristes.
Tristes armas
si no son las palabras.
Tristes, tristes.
Tristes hombres
si no mueren de amores.
Tristes, tristes.
Cancionero y romancero de ausencias
Miguel Hernández
Nos despedimos del año que fue y nos preparamos para recibir uno nuevo con cierto grado de nostalgia y una pizca de ilusión. En nuestras casas, teñidas de fiesta y celebración, las gruesas paredes no nos dejan oír los bombardeos y no, no se producen tan lejos como creemos.
El año se agota y el calendario se queda quieto viendo caer una por una todas sus hojas, hasta la última. Hace ya mucho tiempo que el calendario parece estar detenido en Palestina. Muchos años de invasión, de bloqueo, de persecución, de injusticia.
No quería despedirme del año dando malas noticias. Por desgracia, estas noticias ya están dadas y todos las conocéis de sobra. Pero sirva de resumen esta anécdota. Hoy oí que un niño le preguntaba a su tía "¿Quién mató a María y José?" Ella sonreía y le respondía "Nadie. Murieron de muerte natural, de viejos". Pero el niño no parecía conforme y quiso aclarar "Pero, al niño Jesús sí le mataron, ¿no?" La tía, resignada, tomó aire y sentenció "Sí, cuando era ya un hombre. Le mataron los judíos." Después sonrió con la misma amargura que le produce mirar el noticiero y masculló para sí "Y cualquier día nos matan a todos, a este paso."
Que nadie se tome esto como una apología del racismo o el antisemitismo, por favor. No me gustaría acabar el año dando tal imagen pero sí manifestando mi más absoluta solidaridad con Palestina y mi más sincero rechazo a toda forma de abuso de poder y de ataque desmesurado por parte de Israel, con la cobardía de hacerlo al amparo de los EEUU, complices de la barbarie y culpables de que haya "Zonas Cero" repartidas por todo el mundo y que son, sin lugar a dudas, mucho más sangrantes que la de Nueva York.
Hace poco, alguien con quien conversaba me dijo: "Hay poca capacidad de análisis". Yo creía más bien, que se trataba de falta de ganas de analizar, de preguntarse el por qué de las cosas. En cualquier caso, deseo para el año que empieza que en este espacio nunca falten las ganas ni la capacidad para analizar, para que no se pierda la esencia con la que nació este rincón.
Os deseo, de corazón un feliz fin de año y un magnífico comienzo de 2009 cargado de energía positiva, fuerza para superar las adversidades y mucho cariño de los que siempre están, aunque no estén.




